SER UN BUEN MAESTRO
Todo
empezó una tarde en casa en la cual estaban mis padres, mis hermanos y yo en
una discusión por una toma decisiones. Esta constaba en decidir que quería ser
de mi vida.
Fue
una tarde en casa donde estaba muy pensativo ya que llegaban a mi muchas dudas
sobre que iba a ser de mí y que quería para mí al salir de la preparatoria,
puesto que estas dudas aún estaban, opte por escuchar opiniones de otras
personas, sobre que me recomendaban, cual era una buena carrera etc. Y así pasaron los días de
incertidumbre por no saber que elegir.
Por
tal motivo al notarme mis padres y mis hermanos lo pensativo que estaba y ver
al más chico de la casa estar en un dilema por decidir qué sería de su vida y que carrera elegir, pasaba
tardes de desepero el cual me frustraban ya que veía a todos mis hermanos con
una profesión y que era la que más le gustaba.
Por eso optaron por hablar conmigo y aconsejarme
que era decisión muy importante en mi vida e hiciera lo que el corazón me
dictara y estudiar lo que más me gustara. Platicando con ellos, les comentaba que desde muy chico
por ser mis padres maestros a mí me gustaba esa profesión, el convivir con
niños, pasarla bien, poder contribuir para su educación.
Eran
muchos factores los que me inclinaban por la carrera de maestro, pero a su vez
también me llamaba la atención por la profesión de enfermería, ya que también
veía por mi futuro y los consejos que me daban me comentaban que esa carrera
también tenía buena bolsa de trabajo y tenían un ingreso económico
considerable.
Les
decía que era ahí mi dilema, el que iba hacer, por cual carrera inclinarme más.
Al
iniciar las preinscripciones me decidí por la licenciatura en educación
primaria. Fui a la normal de Culiacán a meter papeles para intentar quedar
entre los 60 afortunados, pero mi preocupación por ni cumplir mi sueño seguía,
pues eran más de mil estudiantes intentando ingresar a la normal.
Llego
la hora de presentar el examen, cierto nerviosismo me invadía, preguntas a mi
llegaban como ¿Qué sería de mi si no quedaba entre los 60?
A la
hora de los resultados y checar los resultados me pude dar cuenta de que no
había quedado, llego a mí una gran decepción y tristeza y sentía que mi sueño
se venía abajo.
Mis
padres hablaron conmigo y me dijeron que aún no todo estaba perdido que todavía
había una oportunidad y era el ingresar en la Escuela Normal Experimental de El
Fuerte, ya que solo estaban esperando que autorizaran una nueva generación y
con la ayuda de una persona meter mis papeles. Es ahí cuando la esperanza
volvió a mí y el sueño de ser un gran maestro volvía a mi vida.
Al
informar de que si habría una nueva generación mis padres hicieron hasta lo
imposible para que yo quedara, el cual se los agradezco mucho.
Las
noticias al poco tiempo llegaron y constaban de muy buenas el cual decían que
ya formaba parte de esta gran institución donde actualmente estoy cursando la
licenciatura en educación primaria, luchando día a día por cumplir mi sueño de
ser un gran maestro y no darme por vencido hasta cumplir todas mis metas propuestas
en mi vida y poder darle la dicha a mis padres de que su esfuerzo no fue en
vano y que si dará fruto.