jueves, 11 de diciembre de 2014

Ser un buen maestro


SER UN BUEN MAESTRO

Todo empezó una tarde en casa en la cual estaban mis padres, mis hermanos y yo en una discusión por una toma decisiones. Esta constaba en decidir que quería ser de mi vida.
Fue una tarde en casa donde estaba muy pensativo ya que llegaban a mi muchas dudas sobre que iba a ser de mí y que quería para mí al salir de la preparatoria, puesto que estas dudas aún estaban, opte por escuchar opiniones de otras personas, sobre que me recomendaban, cual era una  buena carrera etc. Y así pasaron los días de incertidumbre por no saber que elegir.
Por tal motivo al notarme mis padres y mis hermanos lo pensativo que estaba y ver al más chico de la casa estar en un dilema por decidir qué  sería de su vida y que carrera elegir, pasaba tardes de desepero el cual me frustraban ya que veía a todos mis hermanos con una profesión y que era la que más le gustaba.
Por  eso optaron por hablar conmigo y aconsejarme que era decisión muy importante en mi vida e hiciera lo que el corazón me dictara y estudiar lo que más me gustara. Platicando  con ellos, les comentaba que desde muy chico por ser mis padres maestros a mí me gustaba esa profesión, el convivir con niños, pasarla bien, poder contribuir para su educación.
Eran muchos factores los que me inclinaban por la carrera de maestro, pero a su vez también me llamaba la atención por la profesión de enfermería, ya que también veía por mi futuro y los consejos que me daban me comentaban que esa carrera también tenía buena bolsa de trabajo y tenían un ingreso económico considerable.
Les decía que era ahí mi dilema, el que iba hacer, por cual carrera inclinarme más.
Al iniciar las preinscripciones me decidí por la licenciatura en educación primaria. Fui a la normal de Culiacán a meter papeles para intentar quedar entre los 60 afortunados, pero mi preocupación por ni cumplir mi sueño seguía, pues eran más de mil estudiantes intentando ingresar a la normal.
Llego la hora de presentar el examen, cierto nerviosismo me invadía, preguntas a mi llegaban como ¿Qué sería de mi si no quedaba entre los 60?
A la hora de los resultados y checar los resultados me pude dar cuenta de que no había quedado, llego a mí una gran decepción y tristeza y sentía que mi sueño se venía abajo.
Mis padres hablaron conmigo y me dijeron que aún no todo estaba perdido que todavía había una oportunidad y era el ingresar en la Escuela Normal Experimental de El Fuerte, ya que solo estaban esperando que autorizaran una nueva generación y con la ayuda de una persona meter mis papeles. Es ahí cuando la esperanza volvió a mí y el sueño de ser un gran maestro volvía a mi vida.
Al informar de que si habría una nueva generación mis padres hicieron hasta lo imposible para que yo quedara, el cual se los agradezco mucho.

Las noticias al poco tiempo llegaron y constaban de muy buenas el cual decían que ya formaba parte de esta gran institución donde actualmente estoy cursando la licenciatura en educación primaria, luchando día a día por cumplir mi sueño de ser un gran maestro y no darme por vencido hasta cumplir todas mis metas propuestas en mi vida y poder darle la dicha a mis padres de que su esfuerzo no fue en vano y que si dará fruto. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario